La fórmula en Buenos Aires luego del debate
El llamado departamento 20, esa suerte de arraigo desabrigado fronteras afuera de los 19 departamentos que conforman la división política de Uruguay, cuya capital es el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), recibirá finalmente a la fórmula presidencial del Frente Amplio (FA) el próximo domingo. Una movilización callejera unirá la popular plaza Miserere con el teatro en el que tendrá lugar el encuentro con Daniel Martínez y Graciela Villar. La retrógrada oposición de los partidos tradicionales a concederle a la diáspora el derecho al voto en el exterior -conquista elemental que casi todos los países occidentales otorgaron a sus ciudadanos residentes afuera- obliga a los uruguayos del éxodo a un esfuerzo cívico y organizativo de magnitud, inclusive para sortear el vergonzoso monopolio del transporte fluvial que detenta el Sr. López Mena con sus empresas. Razones geográficas hacen más factible la participación electoral de los residentes en el AMBA y la cuenca del río Uruguay que la del resto, constituyendo una circunscripción relativamente importante. El envejecimiento -y hasta la desaparición- de militantes históricos, la formación de familias argentinas, el padecimiento de las recurrentes crisis vernáculas y hasta la participación política local en muchos casos van menguando las fuerzas frentistas en la orilla occidental. Si algún obstáculo faltara, la simultaneidad de las elecciones nacionales argentinas y uruguayas el 27 de octubre (en primera vuelta) obligará a redoblar energías organizativas, priorizaciones y convicción militante contumaz.