Sus palabras provocaron decenas de respuestas, entre ellas, la de un usuario que compartió una fotografía de la rambla colmada de autos, acompañada de la frase: «Nadie da bola».
Otro profesional se sumó con una dramática descripción de lo que se está viviendo: «Estamos muy apurados y al límite en las unidades de cuidados intensivos en este momento. Adentro, con los pacientes, el silencio es tan profundo que lastima nuestro oídos», explicó Nicolás Nin.
«Gracias, y sinceramente me pongo en la piel de ustedes y me da mucha pena porque están dejando todo y la gente no se cuida, todo muy lamentable sin duda. Mucha fuerza!!!», agregó una persona que se sumó al hilo.
«Un abrazo cibernético es lo único que les puedo dar. Y la fuerza inconmensurable que aprendí en los momentos duros, solitarios y dolorosos. Por eso entiendo esos silencios que aturden», añadió otro mensaje.