Entre los síntomas del mal destacan el dolor y enrojecimiento alrededor de los ojos y la nariz, jaquecas, fiebre y tos. Además, puede manifestarse con dificultades respiratorias, vómitos con sangre e, incluso, un estado mental alterado. En cuanto a las áreas directamente afectadas, la infección puede asentarse en los senos nasales o los pulmones, tras ser inhaladas las esporas del hongo.
Las personas más vulnerables son aquellas que han estado tomando muchas medicinas recientemente o que pasaron largo tiempo en unidades de cuidados intensivos. Entre sobrevivientes del covid-19, la mucormicosis puede implicar en casos extremos la pérdida de la vista. Conforme a los Centros Para el Control y Prevención de Enfermedades de EEUU, la mortalidad a causa de la dolencia es de un 54%.