Fertilizantes y alimentos bajo presión
El Banco Mundial también prevé una fuerte suba en los fertilizantes, con un incremento promedio del 31% este año. Dentro de ese grupo, la urea aumentaría cerca de 60%, llevando su costo al peor nivel de accesibilidad desde 2022.
Esta situación podría afectar directamente al sector agropecuario, reducir márgenes de rentabilidad y comprometer futuros rendimientos agrícolas. A su vez, el Programa Mundial de Alimentos advirtió que, si el conflicto se prolonga, hasta 45 millones de personas adicionales podrían caer en inseguridad alimentaria aguda durante 2026.
Metales en máximos e inflación en países emergentes
Los metales básicos, como aluminio, cobre y estaño, también registrarían subas promedio del 42%, impulsadas por la demanda de centros de datos, vehículos eléctricos y energías renovables.
En conjunto, el costo global de las materias primas aumentaría 15,5% en 2026. Para 2027, sin embargo, el Banco Mundial espera una moderación del 12,3%.
El organismo estima además que las economías en desarrollo tendrán una inflación promedio de 5,1%, por encima de lo previsto antes del conflicto. Si la crisis empeora y se retrasa la reapertura del estrecho de Ormuz, el Brent podría ubicarse entre 95 y 115 dólares, llevando la inflación emergente hasta 5,8%.
“La guerra está golpeando la economía mundial en oleadas acumulativas”, advirtió Indermit Gill, economista jefe del Banco Mundial.