La portabilidad numérica que podría comenzar en las próximas semanas expone a Antel a perder uno de cada diez clientes que manifiestan interés en recibir servicios de la competencia.
Cuando el nuevo régimen cobre vigencia, que está previsto para fines de diciembre, quienes dejarán de ser clientes de Antel para pasarse a Claro o Movistar afirman que tomarán la decisión porque recibirán precios más convenientes, beneficios o mejores aparatos.
El dato surge de una encuesta realizada por Equipos, solicitada por el directorio de la empresa estatal.
En los hechos, Antel cederá gran parte de su negocio para dárselo a sus competidores.
El Frente Amplio condenó esta decisión ya que la portabilidad numérica forma parte de los 135 artículos que podrán derogarse en el referéndum del año próximo.