«Es fundamental para probar soluciones que satisfagan las complejas necesidades de vivir en la superficie marciana. Las simulaciones en la Tierra nos ayudarán a comprender y contrarrestar los desafíos físicos y mentales que enfrentarán los astronautas antes de partir», explicó Grace Douglas, científica del departamento de Tecnología Avanzada de Alimentos de la NASA.
El entorno simulará los desafíos de una misión en el planeta rojo, incluidas las limitaciones de recursos, fallas en los equipos, demoras en las comunicaciones y otros factores estresantes. Las tareas de la tripulación pueden incluir ‘caminatas espaciales’, investigación científica, uso de realidad virtual, controles robóticos e intercambio de comunicaciones, explica la agencia.
La convocatoria se abrió este viernes y los interesados podrán inscribirse hasta el 17 de septiembre. Sin embargo, la NASA recuerda que las personas deben cumplir con una serie de requisitos para poder ser parte de este experimento, al tiempo que advierten de ciertos riesgos que a los que pueden estar sujetos los participantes, incluidas la pérdida de la privacidad, lesiones físicas o una ínfima probabilidad de muerte. De momento no se ha revelado la suma que recibirán los ganadores.