Las experiencias que hoy se desarrollan en tierras públicas significan un proceso de transformación material de las condiciones de vida de cientos de familias y representan un aporte fundamental para la construcción de un proyecto territorial de soberanía alimentaria. Estas experiencias también se traducen en un acumulado de logros y aprendizajes para el mejoramiento de la misma herramienta de colonización hacia un horizonte de profundización de la función social de la tierra.
El gobierno
Sobre las medidas del gobierno el comunicado expresa que :» Vemos con profunda preocupación las medidas del gobierno nacional que pretenden estancar y coaccionar el cumplimiento de la ley por la cual fue creado el Instituto Nacional de Colonización mediante su desfinanciamiento en más del 90% de los recursos presupuestales, el cese de la compra de tierras y las medidas de la LUC, donde entre otras cosas se desvinculan cerca de 150 mil hectáreas que se encuentran en la órbita del instituto. A lo anterior, y en el mismo sentido, se suma el reciente anuncio de transferencia del escaso presupuesto que le queda al INC, para orientarlo a un plan de regularización de asentamientos. (..) las medidas anunciadas por el gobierno son demagógicas, no atienden las causas de los problemas, no consideran las profundas relaciones del campo-ciudad y por el contrario profundizan las situaciones de desigualdad para las y los trabajadores.(…) Negar la posibilidad del acceso a la tierra y de trabajar en la ampliación de este derecho humano, también agudiza la deuda histórica con los miles de familias productoras expulsadas del campo y nos arrebata la posibilidad de reflexionar sobre la vuelta al campo como una de las alternativas a las múltiples crisis de nuestros tiempos».