- I) Temas legales, prácticos, eficacia en la lucha contra el crimen
Cadena perpetua: En palabras de Wilson, “La pena de muerte y la cadena perpetua es la resignación del Estado” (Conferencia de A.I., Estocolmo, en la declaración de esta institución contra la pena de muerte, abril de 1977, cuyos 40 años fueron conmemorados alrededor del mundo el año pasado). Allí desarrolla la idea de que, aun en casos extremos, la pena que surge de una condena apunta al sueño de la rehabilitación. Otros pueden pensar que no es un valor universal. Otros, que ahora se delinque más. Pero deberían tenerse en cuenta un par de hechos que agrego: ningún país que ha apostado a la penalización para disminuir el crimen ha tenido resultados favorables. Ya el intento de bajar la edad de imputabilidad marcó un hito en Uruguay, fundamentalmente por los jóvenes de todos los Partidos. La promovió Bordaberry. Hay que reconocer que hay un clima de virulencia en la gente contra el delito que hace que una propuesta de este tipo tiente por un posible rédito electoral. Hasta hora no ha sido así. Pero que ante un sector de la población “cae bien” la imagen de “mano dura”, no cabe duda. Pregunto: ¿se busca seguridad o votos? En el programa Todas las voces, dijo Gandini: “Y bueno, no nos pedían que hiciéramos algo, que no hacíamos nada: hicimos”. Funciones policiales para el Ejército: Cuando se votó la Ley de Seguridad del Estado, que abrió las puertas a que por cuestiones de seguridad se cerraran diarios, se reimplantaran las medidas de seguridad que el Parlamento levantaba, se ilegalizaban partido políticos por decreto, Wilson hizo autocrítica de algunos artículos votados. “Nunca más los militares a la calle”. “Va a terminar mal”. Y terminó mal. En un almuerzo con el Gral. Varela, exjefe de Policía de Montevideo y jefe de la Republicana durante un gobierno blanco, le pregunto (a un exjefe de policía militar): “¿Usted cree que los militares son buenos jefes de Policía?”. La respuesta fue corta y cortante: “No”. Inquirí más. Me contó que siendo jefe de la Republicana organiza la dispersión de una manifestación. Indicó cómo cerrar cada esquina. Al ver las caras de sus asesores (todos ellos policías), les pregunta si estaban de acuerdo. Contestaron a coro: “No, señor”. Le dicen que es un plan de guerra y no orden de público. “¿Qué le falta al plan?”. Agregaron: “¿Por dónde se escapan?”. Me miró fijo y concluyó: “Estamos formados para cosas distintas: ellos, disuadir; nosotros, aniquilar”. El drama fue que esa lógica les llevó a considerar enemigos al final de cada batalla a más gente, hasta que lo era el pueblo entero. Allanamiento nocturno: “Esa norma es del pasado, de la Constitución del 30” aseveró Gandini en un programa de Canal 4. Es que hay muchas cosas importantes en la carta magna del 30, Jorge. Eran las reglas básicas de separación e interrelación de poderes y derechos, deberes y garantías de los ciudadanos. Desde entonces, cada reforma agrega cosas no constitucionales, dándole una rigidez a nuestro sistema legal que hace muy difícil la tarea de todo gobierno y sobre todo del que busca el cambio. Hasta las internas de los partidos están reguladas por la Constitución. Sólo en Uruguay. La inviolabilidad del domicilio es una de ellas. Qué horrible que estas cosas hoy suenen “menores, antiguas, no animan votos, a nadie le importa…”. Un principio fundamental de nuestra esencia constitucional. Es de las cosas que hacía que Wilson definía diciendo que “somos una comunidad espiritual.”