La tecnología aplicada al combate al delito
-¿Qué es y qué función cumple la Dirección Nacional de Policía Científica? -La Policía Científica tiene mucha historia. Este año, el 27 de junio, cumplimos 122 años de vida. Para una organización del Estado es mucho y más en el seno de de la Policía Nacional. Sus comienzos fueron por 1896 cuando dependía de la Jefatura de Policía de Montevideo. Comenzó por una de las primeras disciplinas que tenía y tiene aún la criminalística que era la antropometría, o sea las medidas que se tomaban a las personas. Se crea la oficina de registro antropométrico a través de la resolución 1.550 de la Jefatura de Policía y Política, como se llamaba en ese momento. En esa fecha se crea esta oficina y se establecía que se debía llevar el registro de todas aquellas personas que podían haber cometido algún delito y a partir de ahí comienza a tratarse una de las disciplinas que conforman la criminalística. Al año siguiente se le agrega otra disciplina que es la fotografía que tenía como objetivo acompañar a la oficina de Antropometría también con el registro fotográfico. Entonces, se toma como punto de partida del comienzo de la Dirección Nacional de Policía Científica Ha pasado mucho tiempo. Fuimos Dirección de Policía Técnica hasta 2015 donde pasamos a denominarnos Dirección Nacional de Policía Científica, un poco para aggiornarnos con la región y un poco para estar en la medida de lo que estábamos haciendo. Habíamos evolucionado mucho desde el punto de vista de las tecnologías de trabajo, incorporamos nuevas tecnologías para la detección del delito. O sea que veíamos que avanzamos mucho y ya no éramos una policía técnica. En la región todos eran Policía Científica y veíamos que la forma de nuestra metodología, procederes y forma de investigación estábamos al mismo nivel. Fue el momento oportuno para desarrollarnos y cambiar esa denominación. En América quedan muy pocos, solo Panamá y Paraguay, en algunos países de Europa mantienen lo de la policía técnica y Policía Científica. Lo de técnica lo mantienen para la actividad de campo y científica para laboratorio. Nosotros englobamos todo. Lo que hace la Policía Científica, por mandato de la normativa y la ley orgánica policial, es la investigación de las escenas de hecho de presuntos hechos delictivos desde el punto de vista criminalístico y científico, desde el punto de vista de elementos materiales o evidencias que logren una relación entre el autor, esa escena del hecho, la víctima o posible víctima. A grandes rasgos lo que hace la Policía científica es el análisis de esos elementos materiales, de convicción suficiente, que guarden relaciones, que son demostrables, que son analizables y que realmente su análisis es irrefutable. No tiene interpretaciones ambiguas sino que es un elemento que es comprobable, es auditable y que va a demostrar la participación o no de una persona. Eso nace de una escena de un hecho y que a su vez se procesa esa escena, se transportan los elementos para su custodia y se ingresan a los laboratorios para culminar el proceso de análisis para su vinculación o desvinculación de una persona ante un hecho. Cuando decimos vinculación o desvinculación no solamente demostramos la participación sino también la inocencia de una persona, lo que es muy importante. La Dirección Nacional de Policía Científica es una unidad que depende del Ministerio del Interior a través del director de la Policía Nacional. Está establecida toda la normativa para proceder en la ley orgánica policial. Tenemos nuestro reglamento, nuestros protocolos, nuestros reglamentos de inspección técnica de las escenas y de todos los procesos investigativos. Tenemos nuestro asiento en Montevideo donde están todos los laboratorios y en cada jefatura hay un departamento de Policía Científica que lo que hace es procesar las escena del hecho en lo que refiere a la documentación o fijación de esa escena del hecho, interpretación de los elementos que en ella se encuentran, la toma de los mismos donde comienza la cadena de custodia y se derivan a los correspondientes departamentos para su análisis. Eso es en todo el territorio nacional. -Hizo mención a las huellas digitales, pero ¿qué otros elementos se toman de la escena del hecho? -Lo que puede haber en una escena de hecho es innumerable. Lo que uno puede encontrar es mucho y con el paso del tiempo, a medida que la tecnología ha avanzado, aparece mucha cosa. En 1904 comenzó lo que es una de las disciplinas de investigación más notables que es la dactiloscopía. Durante mucho tiempo esta fue uno de los métodos de identificación humana que en nuestro país sirvió para investigar los delitos. A medida que fue pasando el tiempo, de una manera muy artesanal pero muy efectiva fue avanzando hasta que llegó 2011 en que se incorpora un sistema de identificación dactilar que incorpora a una base de datos todas las huellas que se encuentran en la escena del hecho y cotejarlas con el prontuario criminal. Esa gran base de datos permitió dar mayor velocidad a la respuesta en la investigación del delito. Se carga con todos los procesados, sin prisión o con prisión, se carga la ficha dactilar. Todo lo que encontramos en la escena del hecho ingresa al sistema, lo que hace es cotejar. Antes el perito tenia que de forma artesanal todos sentados con sus lupas, contando los puntos característicos para poder dar la identificación, Hoy el sistema lo hace solo. Va achicando el rango hasta que llega a tres o cuatro posibles identificados. Pero más allá de que la tecnología ha dado esa posibilidad siempre ha sido el factor humano el elemento fundamental para la identificación y ponerlo a disposición de la justicia. Pero en los últimos años apareció otro elemento de identificación humana que es el ADN. En su momento investigábamos la escena del hecho buscando datos dactilares para identificar a alguien pero por el 96 se comienza a introducir en el país y en la investigación a través de la Policía Científica la identificación humana a través del ADN. Todo eso llevó a crear el laboratorio biológico. Es similar al sistema dactilar en el sentido de que nosotros tomamos todas las huellas en la escena del hecho, cualquier tipo de fluido corporal que hubiera en el lugar ya sea sangre, pelo cabello, tejidos epiteliares, saliva, que pueden determinar la identidad de una persona. Eso llevó a cambiar la metodología de trabajo para cuidar en las cadenas de custodia esos elementos que son contaminantes. Los fluidos corporales tienen que ser muy bien procesados. Empezó a competir con el rastro dactilar. Desde el punto de vista policial teníamos dos formas para poder procesar la escena del hecho y poder identificar. Eso fue muy bueno. Se creó el laboratorio biológico que ha dado muy buenos resultados en el esclarecimiento de hechos. Además cuando identificamos a alguien esa identificación es 99.9% positiva. Es sumamente efectiva e irrefutable. Lo mismo la huella dactilar. En el transcurso de estos años se ha tratado de mejorar del punto de vista de los recursos humanos y la tecnología esos dos métodos que han demostrado ser muy efectivos. -¿Trabajan con el sistema de identificación facial como el que se instaló en los estadios?