El peso y la salud del líder norcoreano han sido objeto de numerosas especulaciones en los últimos años y se desconoce si su pérdida se debe a una motivación política, a alguna enfermedad o simplemente ha decidido ponerse en forma.
Lo más sorprendente es que la pérdida de peso la ha conseguido en muy poco tiempo. Y es que en otras fotografías de Kim Jong Un de principios del mismo 2021, más tempranas, se le veía con bastante sobrepeso.
En noviembre del 2020 el Servicio Nacional de Inteligencia de Corea del Sur aseguró que el líder norcoreano pesaba alrededor de 136 kilos, lo que equivaldría a sufrir obesidad. Ahora parece otra persona.