Siria vive desde marzo de 2011 un conflicto en el que las fuerzas gubernamentales se enfrentan a facciones armadas de la oposición y grupos terroristas.
Las tropas sirias actualmente se encargan de eliminar en Idlib a los últimos focos de terrorismo que quedan tras la derrota de Daesh (autodenominado Estado Islámico, grupo terrorista proscrito en Rusia y otros países) y tras casi nueve años de conflicto.
En cuanto a la crisis política siria, la solución se busca en dos plataformas, la de Ginebra, patrocinada por la ONU, y la de Astaná (antiguo nombre de la capital kazaja, hoy Nursultán), bajo los auspicios de Rusia, Turquía e Irán.
En enero de 2018, el Congreso de Diálogo Nacional Sirio celebrado en la ciudad rusa de Sochi y al que acudieron delegados del Gobierno sirio y de la oposición, concluyó con una decisión crucial, en concreto la creación de una comisión constitucional, que sesionaría en Ginebra y se dedicaría a preparar una reforma de la Carta Magna siria. (Sputnik)