Este martes, el presidente Luis Lacalle Pou aseguró que se adoptaron “24 medidas y media” de las 27 del GACH. Advirtió que no se restringió totalmente la circulación durante la madrugada ni se cortó la circulación interdepartamental, ya que “no es posible hacerlo”.
A su vez, dijo que se adoptaron «a medias» las recomendaciones para bares y restaurantes. En este punto el gobierno solamente limitó el tiempo de atención al público, pero no dispuso que estuvieran habilitados únicamente para brindar el servicio de reparto a domicilio.
Además de las medidas mencionadas por Lacalle, el gobierno no limitó las reuniones sociales y familiares únicamente para convivientes, tampoco suspendió eventos sociales, ni torneos profesionales y amateurs.
El Ejecutivo tampoco dispuso el teletrabajo en privados no esenciales, ni restricciones más estrictas de ingreso al país ni un aforo limitado en el transporte departamental.
Otra de las recomendaciones era la limitación del tiempo de atención al público en los comercios no esenciales. Esta medida fue implementada por algunos comercios (como los shoppings) pero el gobierno únicamente dictaminó en marzo el cierre de los freeshops, mientras la reducción de horario de bares y restaurantes regía desde antes.
Ante la confirmación de casos positivos de covid-19, el grupo asesor recomendó «realizar rastreo de contactos», algo que en varias oportunidades definieron como «fundamental» para el control de la pandemia. Otra medida que iba en esa misma línea era la consolidación de equipos de seguimiento y monitoreo de casos.
El 23 de abril el Ministerio de Salud Pública (MSP), dejó de rastrear los nuevos casos de coronavirus producto de la alta transmisión comunitaria del virus. Entre un informe epidemiológico y otro, en solo 9 días se había perdido el hilo epidemiológico del 99% de los nuevos contagios. Desde el MSP señalaron que «por más contratación de nuevos rastreadores, la vigilancia caso a caso se hace insostenible».
A su vez, si bien el GACH sugirió mantener la presencialidad en educación inicial y primaria, también abrió la posibilidad para que en un contexto «de transmisión intensa y capacidad de respuesta seriamente comprometida» se considere la suspensión de clases en ambos niveles «en períodos de corta duración».
En este último punto, el gobierno adoptó la medida pero el cronograma no contempló la espera de tres semanas entre una etapa y otra para realizar una evaluación epidemiológica, que sugirió un informe posterior del GACH con fecha 27 de abril.