Al ser consultado sobre el comportamiento que ha ido manifestando la población respecto al reconocimiento y cumplimiento efectivo de las medidas dispuestas, el mandatario expresó: «no me animo a decir que ha habido un relajamiento de la población porque sería muy injusto, al revés, yo creo que la gran mayoría de los uruguayos siguen cumpliendo con los protocolos (…) hay que apretar más esa conducta, ser solidarios y cuidarnos de esos focos».
Para el presidente, la situación que se observa en las zonas metropolitanas del país, suelen tener mayor complejidad que las observables en el interior del país y agregó: «si cuidamos, detectamos y actuamos y si los uruguayos siguen siendo responsables, (..) por favor cada uno apriete las marcas, si hacemos eso no hay necesidad de volver atrás (…) Estamos bien, hemos abierto actividades, hemos abierto deporte, vamos a ir abriendo actividades culturales, siempre y cuando exista el cuidado, sino tenemos que dar un poquito marcha atrás».
Durante sus declaraciones, el máximo representante del Ejecutivo, reconoció la preocupación existente en el gobierno por los casos de rebrotes aparecidos, razón por la cual exhortó a ser más cuidadosos.
Se refirió, además, a los problemas que acarrea la concentración de personas en los ómnibus durante los horarios picos, en tal sentido, aseveró que se estudiarían posibles medidas desde el Ejecutivo para que, durante esas horas picos, no se produzcan las aglomeraciones que vienen observándose.
En sus valoraciones, Lacalle Pou insistió en que, si se continúan extremando los cuidados, no habría motivos para dar marcha atrás en la apertura realizada.
Tal y como ha expresado, desde el comienzo de la declaración de emergencia sanitaria, el presidente ratificó su oposición al confinamiento ya que, según afirmó, “no sería sostenible la vida de los uruguayos”.