El uruguayo consideró que el Mercosur «no puede ser un lastre». «No estamos dispuestos a que sea un corset en el que nuestro país no se pueda mover, y por eso hemos hablado con todos los presidentes sobre la flexibilización, o distintas velocidades, veamos el concepto, pero Uruguay necesita avanzar, nuestro pueblo nos exige avanzar en el concierto internacional”, agregó el mandatario, y adelantó que presentará formalmente una propuesta para discutir la flexibilización del bloque.
En su intervención, Lacalle aludió a un bloque «librado de ideologías», que piense en la libertad y en el desarrollo de los pueblos. «Es con el Mercosur, pero también es con la libertad que nuestro país necesita y merece”, completó.
Sin vueltas
Alberto Fernández acusó el golpe, y respondió en tono sereno, pero firme: “Quiero quedarme con la expresión de la mayoría, que es la de seguir encontrando mecanismos para avanzar, de consenso y que todos podamos sentirnos hermanos”.
“Si nos hemos convertido en una carga, lo lamento, no queríamos ser una carga para nadie, porque además una carga es algo que hace que a uno lo tiren de un barco y lo más fácil es bajarse del barco si esa carga pesa mucho. Terminemos con esas ideas que ayudan tan poco a la unidad en un momento donde la unidad tanto nos importa, ¿ok?”, señaló en obvia alusión a las palabras del presidente uruguayo.
“No queremos ser lastre de nadie, si somos un lastre que tomen otro barco, pero lastre no somos de nadie. Para mí es un honor ser parte del Mercosur, es un honor estar trabajando junto a ustedes, tengo la misma esperanza que tuvieron los fundadores del Mercosur de poder avanzar y trabajar conjuntamente, y creo que lo podemos hacer. En circunstancias difíciles, obviamente, condiciones que no son exactamente las mismas, pero respetándonos, respetándonos mucho”, concluyó.