Al ser consultado sobre la posibilidad de que otras agencias internacionales puedan operar en territorio uruguayo, el ministro declaró: “Yo he hablado con las agencias y me parece importante que puedan estar en el Uruguay porque el país precisa tecnología y recursos para poder tener más efectividad en la lucha contra el narcotráfico”.
Al referirse a los objetivos que se había trazado para el desarrollo de la política de seguridad pública desde el momento de su asunción, el ministro reconoció que se habían propuesto una multiplicidad de objetivos, cuyo calendario se vio afectado por la situación de emergencia sanitaria.
“Los objetivos es llevar adelante una respuesta contundente y fuerte en materia de seguridad pública que hemos procurado a lo largo de estos cien y picos de días, más allá del cumplimiento de todas las otras tareas que no pudimos llevar adelante (…) se está trabajando intensamente, obviamente hay dificultades de todo tipo porque es una tarea extremadamente complicada”, señaló.
Para el ministro, quien se ratifica como “un conocedor” de la realidad del ministerio del Interior, “las prioridades no han cambiado y sus perspectivas tampoco”, “seguimos con la misma línea y los mismos objetivos (…) no somos una persona de excusas y estamos trabajando para revertir una realidad impregnada de uno de los problemas más grave que tiene el país que es el narcotráfico” a quien identifica como el responsable de una parte sustantiva de los eventos criminales del país.