Diversidad
En términos de resultados, el estudio reveló que el 85% de las respuestas entregadas por las y los niños estudiantes a nivel regional evidencian una actitud positiva de apertura a la diversidad, es decir, el grado en el que los estudiantes perciben o anticipan que son capaces de aceptar, tolerar y de establecer vínculos con quienes son diferentes a ellos.
Las y los niños estudiantes mayoritariamente respondieron “me gustaría un poco” o “me gustaría mucho” a situaciones como “si a tu curso llegaran estudiantes que vienen de otro país, ¿cómo te sentirías?; “si a tu curso llegara un estudiante que tienen una discapacidad (por ejemplo, ciego, sordo o que necesite una silla de ruedas), ¿cómo te sentirías?”; o “si a tu curso llegara un estudiante que tienen un color de piel diferente del tuyo, ¿cómo te sentirías?”.
Para esta habilidad, las respuestas de los distintos países participantes fueron similares, con excepción de Cuba y Costa Rica que tuvieron un porcentaje mayor de respuestas positivas (Cuba 93% y Costa Rica 92%).
Autorregulación
Otra de las habilidades evaluadas fue la autorregulación escolar. Esta variable buscó medir la capacidad de las y los estudiantes para regular sus emociones, pensamientos y comportamientos durante la experiencia de aprendizaje. En esta habilidad, el 74% de las respuestas fueron positivas.
Mayoritariamente, los estudiantes respondieron “varias veces” o “casi siempre o siempre” a situaciones como “antes de ponerme a jugar, termino de estudiar”; “sigo las reglas de la clase, aunque el profesor no me esté mirando”; “pido ayuda al profesor cuando no entiendo qué hay que hacer”.
Si bien la variación en las respuestas entre los países es pequeña, los estudiantes de Cuba informaron niveles más altos de autorregulación escolar (87% de respuestas positivas). Por el contrario, los estudiantes de Brasil reportaron niveles menos elevados (57% de respuestas positivas).
Empatía
La empatía es la capacidad para reconocer la perspectiva de otro. Implica la habilidad para identificar las emociones que están experimentando otros, interpretar sus intenciones y propósitos. También incluye la capacidad para actuar o responder considerando el punto de vista y las emociones de los demás.
En esta área, el 55% del total de respuestas de las y los niños de la región fueron positivas. “Varias veces” o “casi siempre o siempre” declararon sentir tristeza cuando un compañero no tiene nadie con quien jugar, o que tratan de ayudar a un compañero en problemas, aunque no sea su amigo, así como en otras situaciones que requieren ponerse en el lugar del otro emocionalmente o comprender su punto de vista y actuar sintonizando con lo que le sucede.
Las y los alumnos cubanos son quienes, en promedio, informaron niveles de empatía más altos que la media regional (70% de respuestas positivas).