Habrá que hacerse dos preguntas.
Uno. Esa ley que precisaban ¿no era más urgente que la llamada LUC, que pretende privatizar Antel y Ancap? (veremos qué sale, porque aunque se anunció que el fin de semana pasado la coalición había logrado un acuerdo “interno”, el martes de noche seguían llegando modificaciones). Entonces, ¿no era más urgente prohibir la entrada y salida desde y hacia Brasil que los temas de acuerdo programático de la coalición? Ya se habían cerrado las fronteras con Argentina con condiciones sanitarias muy superiores a las de Brasil (12.000 contagiados y 460 muertos). 460 a 25.000. ¿Se cierra frontera con Argentina y no con Brasil ¿?
Dos. La tragedia sanitaria con un brote fatal en un país vecino como Brasil debe preocuparnos por la gente, no por la agenda parlamentaria. Sin embargo, se trató una “ley de urgente consideración,” justo en un momento en que el parlamento, para mantener mínimas normas sanitarias, no puede funcionar normalmente. Estas leyes que no se votan a mano levantada, sino a reloj, no nos gustan. Pero la Constitución las prevé. A nuestro juicio, debe aplicarse la Constitución con la más importante de las reglas, que es la del sentido común. Barras llenas, todas las delegaciones que quieran ser escuchadas y consulta con la oposición.
No vamos a ocultar que nos pareció muy bien que el Dr. Lacalle (h) haya visitado al Dr. Vázquez en su residencia. Ante todo por lo que Vázquez representa más allá de su propio e inclaudicable compromiso político. Está bien que su sucesor lo visite aunque no hubiera razón especial para ello (y vaya si la hay). Tabaré Vázquez es, entre otras cosas, el primer uruguayo de la historia en ser electo dos veces presidente por voto popular, en elecciones libres y democráticas. Obviamente, en tiempos de pandemia, todos lo extrañamos un poquito más, y su opinión puede ser de gran ayuda.
Ojalá, por el bien del país todo, y de su gente, no haya sido una mera movida de marketing y las palabras del expresidente no hayan caído en saco roto. Igual alarma que a la misma hora, Isaac Alfie decía en un canal que el gobierno saliente había mentido, Delgado que ya se había cerrado la negociación de la LUC, Mario Bergara que la oposición seguía recibiendo textos modificados. Y el broche de oro lo puso Gandini, que dijo: “y el Frente es así, se enoja, les dimos el texto 48 horas antes de votar y siguen sin estar conformes” (casi medio millar de artículos).
Se debió hacer todo al revés de lo que se hizo. Legislar con urgencia para prevenir el contagio y luego mandar la ley del derechazo neoliberal, en otro momento.