Como síntesis que entiende se hace del tema seguridad desde la política expresó categóricamente ,»Me parece que todo ese afán de establecer cifras ahora a la baja tiene que ver con un relato que se hizo electoralmente y que ahora se quiere hacer coincidir. Ahí están las dudas».
Denuncias
Sobre el manejo de las denuncias por parte del Ministerio aclaró que «No es que haya un mensaje para que no se denuncie. Digo que no hay una insistencia en que se denuncie. Y no hay y no se continúan los programas para reducir esa cifra oscura, que es cierta, existe, porque no toda la gente denuncia el delito. Es más, también podemos estar hablando que puede disminuir en sectores territoriales y aumentar en otros. Y no estamos viendo eso.Se tiene que trabajar mucho sobre la cifra oscura de la denuncia si se quiere ser transparente en la estadística. Si no, no va a ser posible que se identifique claramente con la gestión».
La Luc
Layera entiende que «el accionar policial también fue afectado por la pandemia. Entonces, yo creo que la LUC contiene algunos aspectos que no son planes específicos sobre el patrullaje, sobre la forma de encarar la táctica y la estrategia policial. Va sobre una visión política de lo que se estima que parte de la población estaba demandando y su interpretación a través de sectores políticos… sectores políticos que ganaron el gobierno y resolvieron trasladarlo a una ley».
En materia de seguridad opina que en la LUC «hay aspectos de ella que no me conforman, que no cumplen el objetivo y que llevan a colocar a la Policía en una posición de enfrentamiento, conflicto con el ciudadano, en una sociedad que ha cambiado mucho, que se ignora. A la policía la quieren regresar a una situación de empoderamiento para que cumpla su función. Si bien ese es un anhelo individual de policías, tener ese empoderamiento para cumplir la función, hay que levantar un poco la vista e ir un poco más allá. Eso lo tenemos que entender todos y el policía debe entender que debe existir un equilibrio y que él no es la herramienta que debe provocar un conflicto con el ciudadano. Debe existir una mediación, un equilibrio entre las garantías del ciudadano y la acción policial. En eso nosotros fuimos celosos, en cuanto al paradigma: primero prevención, antes que represión. El concepto que tienen sectores políticos que están en el gobierno es muy diferente. Me parece muy bien que este tema tan sensible se dirima en un referéndum, y tengo claro que no estoy de acuerdo con algunos de los artículos, principalmente con situaciones que llevan a radicalizar posiciones y a crear conflictos más que a solucionarlos».