Por su parte, el Consejo de Relaciones Exteriores de EE.UU. (CFR, por sus siglas en inglés), que se especializa en política exterior y asuntos internacionales del país, presentó datos sobre los ataques aéreos lanzados sobre países extranjeros. Solo en 2016, el Gobierno de Obama arrojó al menos 26.171 bombas.
Mientras que la mayoría de estos bombardeos se produjeron en Siria e Irak, las bombas estadounidenses también alcanzaron Afganistán, Libia, Yemen, Somalia y Pakistán, siete de los países musulmanes más grandes.
Asimismo, el CFR advirtió que sus estimaciones eran «indudablemente a la baja» ya que se dispone solo de «datos fiables» de los ataques aéreos en Pakistán, Yemen, Somalia y Libia. Un «ataque», según la definición del Pentágono, puede involucrar el uso de múltiples bombas o municiones.
https://youtu.be/GZv8TaRexP8