Desde el inicio de la pandemia de la Covid-19 en el mundo, Cuba no dudó en brindar una mano solidaria a aquellos países que solicitaron cooperación médica para enfrentar la enfermedad.
Han sido 44 las brigadas de cooperación Henry Reeve en 37 países con la participación de más de 3.750 profesionales, de los cuales el 64 por ciento son mujeres y se han sumado al resto de los 58 países [donde existe ayuda médica y] que también han atendido a más de 79.000 pacientes.
Aunque las verdades de Cuba y su colaboración médica se demuestran con las acciones de su personal sanitario y la gratitud de todos los pacientes, el Gobierno de Estados Unidos ha criticado la labor altruista de los profesionales cubanos calificándolos como «esclavos del régimen».
Asimismo, la administración Trump continúa fomentando el descrédito destinando para ello dos millones de dólares adicionales, para atacar a brigadas médicas cubanas, a la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (Usaid, por sus siglas en inglés).
Sin embargo, a pesar de las acusaciones, una campaña a nivel internacional se ha gestado para promover el otorgamiento del Premio Nobel de la Paz a las brigadas médicas cubanas Henry Reeve por su actuación internacionalista ante la pandemia de Covid-19.
En las declaraciones, los movimientos sociales expresan que una pequeña isla del mar Caribe, la mayor de las Antillas, Cuba, bloqueada durante más de 60 años por Estados Unidos, ha desplegado brigadas médicas solidarias para combatir la pandemia, que suscitaron el cariño y admiración de los pueblos en los que brindaron sus servicios.