No es casual que Lilia se haya puesto tan solícita con los varones que se desentienden de sus hijes –que además son sus votantes más seguros- cuando este tema se viene agendando con mucho trabajo: la encuesta realizada por el Ministerio bonaerense en 2021 y el índice de Crianza elaborado y publicado por el INDEC, una iniciativa pionera en el mundo, permitieron develar la situación acuciante. Hay 15 resoluciones judiciales que toman el índice para establecer las obligaciones alimentarias que antes debían “acreditar” las mujeres con tickets de gastos.
Los datos son concluyentes. “En Argentina hay más de 1.600.000 hogares monomarentales, es decir, a cargo de una sola persona adulta, que en general es la madre, donde viven justamente 3 millones de niños, niñas y adolescentes, y en 3 de cada 5 de estos hogares la cuota de obligación alimentaria no se percibe en tiempo y forma. Esto se debe a que en el 50% de los hogares no se recibió nada en concepto de cuota alimentaria en los últimos 6 meses, de acuerdo a los datos de UNICEF y en el 12% restante se recibe de manera esporádica un monto, que es el que se le ocurre al progenitor. Con lo cual este proyecto, a lo que apuntaría es a legalizar una situación que desafortunadamente ya existe en nuestro país”, establece Sol Prieto, directora de Economía y Género del Ministerio de Economía de la Nación.
La oportunidad del proyecto tampoco es inocente. “Me parece llamativo que justo surja esta idea cuando el ministro de Economía, que además es el candidato de Unión por la Patria, Sergio Massa, toma distintas iniciativas para mejorar el cumplimiento de la cuota alimentaria, insta a la Corte Suprema de Justicia a sacar una acordada para considerar el Índice de crianza como valor para fijar alimentos. Evidentemente, en La Libertad Avanza, que debería llamarse La misoginia avanza, hay una apuesta a representar los intereses de los deudores alimentarios, así como Unión por la Patria tiene una apuesta por representar los intereses de los niños y de las mujeres que los crían solas”.
Para Prieto, “aun cuando se trata de una propuesta totalmente ridícula, forma parte de la embestida machista para seguir controlando la vida de las mujeres, que es lo que hacen los deudores alimentarios cuando privan a sus hijos de la cuota”. Señala también que tener una “vocera” mujer es usar la misma estrategia de Jair Bolsonaro en Brasil y de Donald Trump en Estados Unidos.
Sabrina Cartabia es jefa de Gabinete del Ministerio de Mujeres bonaerense y la impulsora de muchas de las políticas públicas que apuntan a revertir la injusta carga de los cuidados en la sociedad. “Aproximadamente siete de cada diez padres, cuando se rompen las parejas, abandona económica y afectivamente a sus hijos y eso tiene consecuencias gravísimas. Porque está en la base del empobrecimiento de las mujeres y los niños, las personas más pobres de nuestro país son mujeres y niños y los hogares más pobres son los hogares monomarentales”, establece la abogada. “Estamos visibilizando esta situación, que estaba completamente naturalizada, tanto que no nos dimos cuenta como sociedad de que esto era una profunda injusticia. Pero hoy tenemos los datos, empezamos a trabajar sobre este tema. Las mujeres necesitan que esta realidad cambie, la sociedad tiene que apostar es al mayor cuidado de los niños, niñas y adolescentes, no a legalizar el abandono parental de los hijos que nacen por fuera del matrimonio”, expresa Cartabia en medio de la indignación por estas declaraciones.
Su señalamiento es concreto: “¿Qué es lo que está planteando esta mujer? Básicamente, volver al régimen de los hijos naturales, porque ¿a quién le van a desconocer los varones la paternidad? ¿A sus legítimas esposas? Está hablando justamente de los hijos que nacen fuera del matrimonio. Lemoine está proponiendo volver al esquema de discriminación que fue derogado en 1954, hace casi 70 años”, planteó Cartabia. Consideró que esta propuesta es de “de una crueldad muy grave”.
Por Sonia Tessa (vía Las12)