Ferro fue recientemente extraditado desde España acusado de haber asesinado y desaparecido en 1977 a Óscar Tassino, entre otros crímenes de Lesa Humanidad.
Javier Tassino, hermano de Óscar, recordó que este mismo tribunal fue «el que ha trancado permanentemente todos los procesos y pedidos que se hacían por causas de Derechos Humanos».
Fue el que impidió, hasta el momento, que avance la investigación del caso Vladimir Roslik, considerando que la actuación de la «justicia militar» de la dictadura, era similar a la actuación del Poder Judicial.
«Ahora, el coronel Eduardo Ferro es un ciudadano libre y en condiciones de seguir cobrando su jubilación militar», expresaron desde Crysol.
Tassino consideró que la decisión del Tribunal es «un disparate», porque «deja en libertad a un genocida que ya tiene fugas comprobadas. Que se negó a hablar con la justicia, pero concedió una entrevista radial estando prófugo para decir todas sus mentiras».
Confió sin embargo, en que el tribunal que lleva la causa principal termine condenando a Ferro una vez que termine la cuarentena de la justicia.