¿Cómo comenzó todo?
Todo comenzó con en 1988 cuando Mehran Karimi Nasseri voló desde París a Heathrow (Londres) pero, como cuenta en sus memorias, 'The Terminal Man' (2004), le robaron la bolsa mientras esperaba en el andén. En ella estaba la documentación que le acreditaba como refugiado en Bélgica.
Al llegar a Londres sin documentación, las autoridades le devolvieron al aeropuerto parisino, donde fue incapaz de probar su identidad o la condición de refugiado, por lo que fue trasladado a una zona específica para pasajeros sin documentación.
Christian Bourget, abogado de Derechos Humanos, se hizo cargo de su caso y consiguió una sentencia que impedía la expulsión de Mehran Karimi Nasseri de Francia, precisamente por su condición de refugiado.
El problema surgió cuando el gobierno belga que le había acogido como refugiado, se negó a enviar la documentación que requería, instándole a presentarse en Bélgica para identificarle, cosa que no llegó a hacer.
Entre Bélgica y el aeropuerto
De hecho, en 1995, el gobierno belga le ofreció recuperar su situación previa, a condición de quedarse a vivir en el país y Mehran Karimi Nasseri se negó porque quería ir a Reino Unido. Una cosa llevó a la otra y Mehran Karimi Nasseri se pasaría desde 1988 a 2006 en el Aeropuerto Charles de Gaulle de París.
¿Y qué hizo en el aeropuerto durante 18 años? Pasear, escuchar la radio, leer libros, estudiar Economía o escribir un diario del que acabarían surgiendo sus memorias. El personal del aeropuerto, además de darle comida, le lavaba la ropa y le ayudaba en la medida de lo posible.
Tan cómodo estaba que, en 1999, Francia le ofreció un permiso temporal de residencia y un pasaporte pero Mehran Karimi Nasseri se negó a aceptar el acuerdo, pues prefería su aeropuerto para vivir, como recoge en sus memorias.
250.000 dólares por su historia
En el año 2003, Dreamworks pagó 250.000 dólares a Mehran Karimi Nasseri por los derechos de su historia, aunque la adaptación fue tan libre que ni se le menciona en 'La Terminal', que llegaría a recaudar 219 millones de dólares (costó 60 millones).
Eso sí, todo cambió en 2006 cuando enfermó y tuvo que ser ingresado en un hospital, algo que aprovecharon en el aeropuerto para desmantelar su alojamiento.
Durante varias semanas estuvo alojado en un hotel cercano al aeropuerto, hasta que en marzo de 2007 fue enviado al Centro de Acogida Abbé Pierre-Emaús, en el distrito 20 de París, donde vivió hasta bien entrado 2022.
En las últimas semanas, como apunta 'Deadline', Mehran Karimi Nasseri había vuelto al aeropuerto que durante tantos años fue su casa donde, finalmente, ha fallecido. Descanse en paz.