Mientras que algunos actores, no políticos, usan su lugar y su espacio para tratar de mediar ante una posible asamblea y hasta ningunean al socio diciendo que "las asambleas son para cosas importantes y no podes dejar que se maneje el club a base de asambleas", el socio tricolor está preocupado por esta situación..
Obviamente cada uno cuida su "chacrita" y está perfecto. Pero decir que los socios de Nacional no pueden dar su opinión en una asamblea, es un disparate.
El bolso tiene alrededor de 50 mil socios, de los cuales 35 mil (aproximadamente), pueden firmar y asistir a la asamblea, ya que se precisa ser socio activo, mayor de 18 años y tener un mínimo de 5 años ininterrumpidos.
Desde el oficialismo y la oposición ven con buenos ojos la posible asamblea generada por los socios. Desde su creación Nacional a marcado una tendencia de democracia en todos los sentidos. Por dar un ejemplo, a las mujeres siempre se les permitió votar en las elecciones, otros equipos no. Ese es solo un ejemplo de lo que es Nacional institución.
Entrando en tema, el contrato de televisión finaliza en el 2025 y si se llega a ese período sin renovación habrá puja por los derechos televisivos. Eso no quiere decir que Tenfield no se presente a la puja o que pierda los derechos. Eso significa que el nuevo contrato sea con Tenfield o con cualquier otra empresa, será más alto económicamente. Esto quiere decir que los clubes van a recibir más dinero por derechos de televisión.
Para los clubes del G9, 5 millones es más que 25 millones. ¿ A que me refiero con esto? Es a la puja que hubo años atrás con la camiseta de la selección y por más que se haya acordado con la misma marca que la sigue vistiendo hoy, no quiere decir que no se haya cotizado mejor para el fútbol uruguayo.
En síntesis, el socio es el "dueño" del club y si el socio junta las firmas (unas 2.000) para llevar adelante una asamblea y para decidir el futuro económico del club, es el derecho democrático que se merece Nacional institución. Acá nadie puede ningunear a la enorme masa social y tampoco subestimar la inteligencia de la gente.