La Suprema Corte accedió a este pedido y mandató al Congreso mexicano a emitir una ley que regulara el consumo lúdico de esta sustancia. El proceso de negociaciones entre las distintas fuerzas políticas con representación en el Congreso quedó trunco y la ley nunca prosperó.
El pasado 30 de abril venció el tercer plazo que el tribunal superior había otorgado a los camaristas para alcanzar un acuerdo. Ayer lunes, el presidente del máximo tribunal, Arturo Zaldívar, anunció el fallo aprobado por mayoría de dos tercios (ocho votos a favor y tres en contra). «Es un día histórico para las libertades», sentenció.
En vista de la decisión judicial, López Obrador se declaró «partidario de la democracia representativa y participativa, porque en estos asuntos, si se informara bien y se organizaran bien los debates, escuchando todos los puntos de vista de especialistas, de ciudadanos, de jóvenes, de todos, luego de escuchar a todos se aplica una consulta».
El mandatario agregó que la consulta popular resultaría provechosa porque «así se decide, eso es mandar obedeciendo; no porque ya nos eligieron con la democracia representativa, ya nosotros podemos decidirlo todo, no».