Los crujidos
Al ritmo del deterioro de las condiciones de vida de la población, con una caída indisimulable del salario real y el empleo, que se explican en parte por los efectos de las medidas de control de la pandemia, pero todavía más por una política de gobierno deliberada de ajuste y desatención de la emergencia social creciente, se amontonan los pequeños escándalos en la coalición gobernante, que revelan la fragilidad de su armado. La coalición multicolor es una convergencia de vuelo corto, sin perspectiva alguna a mediano plazo y con serias dificultades para instalar un elenco potable al frente de los organismos del Estado. Ya debió relevar a tres altos jerarcas de dependencias o entes autónomos, apenas designados. En los casos de la Corporación Nacional para el Desarrollo y la Administración Nacional de Puertos, a partir de notas periodísticas en las que se exhiben dichos de los nominados que develan su calaña oscura, francamente impresentable, que forzaron al presidente a una destitución en el acto. Ahora bien, estos dos destituidos lo fueron porque de pronto se supo quiénes eran y qué pensaban, no por su gestión al frente de los cargos asignados. El de la ANP ni siquiera llegó a asumir, y el otro venía haciendo destrozos en la CND, pero con el completo beneplácito de Lacalle Pou. Lo que le costó el cargo, en realidad, fue hacer declaraciones que lo expusieron como lo que siempre fue, pero en la sociedad no se conocía hasta ese día.