El pase de vacunación impedirá el acceso de los no vacunados a varios espacios como los trenes, restaurantes o cines. Es decir: solo funcionará con un esquema de inmunización completo, salvo para acceder a los servicios de salud.
Solo quienes tengan una pauta de vacunación completa con tres dosis, o dos dosis con un certificación de curación de la enfermedad en los últimos seis meses o dispongan de una exención médica de la vacuna, podrán entrar en lugares culturales. Igual ocurrirá con la entrada en los grandes centros comerciales, igual que a cafés, bares y restaurantes, así como en el acceso a los transportes públicos de media y larga distancia.
También aumentan las sanciones a quienes sean sorprendidos con un pasaporte de vacunas falso, que podrán ser condenados a un máximo de cinco años de cárcel y 75.000 euros de multa para quienes tengan varios documentos falsificados.
El actual pase, en cambio, incluía la posibilidad de presentar un test negativo al covid-19 o haber superado recientemente la enfermedad.
El nuevo documento sólo se exigirá a partir de los 16 años, mientras que a los menores de 12 a 15 años se les seguirá pidiendo el actual pase sanitario.