El espacio rinde tributo, también a los familiares de los detenidos quienes también fueron víctimas de las acciones emprendidas por el terrorismo de Estado.
Al igual que el espacio de memoria de Punta Carretas, el proyecto, realizado en el Penal de Libertad, corresponde al trabajo de Crysol en su gestión y respaldo y fue obra de los arquitectos Raquel Lejtreger y Javier Olascoaga, quienes resultaron ganadores del concurso que se abrió para realizar la obra.
Acompañaron la propuesta, además de Crysol, ciudadanos de la ciudad de Libertad, así como, del Ministerio de Educación y Cultura, el Ministerio de Transporte y Obras Públicas y el apoyo del Ministerio de Economía y Finanzas.