No obstante, el desfile transcurrió sin incidentes, y no hubo críticas directas a EEUU ni a Trump, sino referencias al patriotismo brasileños y a la necesidad de proteger la soberanía nacional.
Además de Lula y la primera dama Janja da Silva estaban presentes el vicepresidente, Geraldo Alckmin, y varios ministros, así como los comandantes de las Fuerzas Armadas y el presidente de la Cámara de Diputados, Hugo Motta.
Contra Bolsonaro
Al llegar a la tribuna de autoridades, los presentes en el desfile recibieron a Motta con gritos de "sin amnistía", en referencia al proyecto de ley que parlamentarios de la derecha quieren aprobar para anular las condenas de los implicados en el intento golpista, lo que eventualmente beneficiaría a Bolsonaro.
El expresidente está en medio del juicio por presuntamente haber liderado un intento de golpe de Estado tras las elecciones de 2022; aunque es habitual, este año no acudió al desfile de la Independencia ningún juez del Tribunal Supremo Federal, la corte donde está siendo juzgado el exmandatario.
Miles en las calles
Mientras tanto, miles de seguidores del expresidente brasileño Jair Bolsonaro (2019-2023) salieron a las calles de Brasil para mostrarle su apoyo y pedir que sea perdonado en caso de que sea condenado por intento de golpe de Estado, en el juicio que termina la próxima semana en el Tribunal Supremo Federal.
En la manifestación de Río de Janeiro, en la playa de Copacabana, miles de personas, en su mayoría de avanzada edad, clamaron en favor de la "amnistía" a Bolsonaro y a los presos por el intento golpista del 8 de enero de 2023 en Brasilia, cuando simpatizantes de la extrema derecha invadieron el Congreso, la sede del Gobierno y el Supremo.
Para la mayoría de manifestantes, Bolsonaro es víctima de una persecución judicial: "Es un juego de cartas marcadas, será condenado, no hay salida; más de mil personas siguen presas, hay niños en casa sin sus padres desde hace tiempo, también estamos aquí por ellos", decía a la Agencia Sputnik Fabiano Junqueira, en referencia a los condenados por el 8 de enero.
Los seguidores del expresidente exigen una amnistía "amplia e irrestricta", es decir, que afecte también a Bolsonaro, y no sólo a los que participaron en la intentona golpista de Brasilia.
(Sputnik)