Lula también transmitió su sorpresa ante una carta de Trump en la que se comunicaban las amenazas, asegurando que el gobierno brasileño había presentado una propuesta comercial el 16 de mayo pasado que, desafortunadamente, fue ignorada. "En Brasil creemos en la negociación, pero lo que hubo fue un chantaje inaceptable", manifestó el presidente brasileño. Señaló que los aranceles no tienen "lógica" y rechazó la idea de que exista una crisis en las relaciones entre Estados Unidos y Brasil.
El mandatario reveló que, en un primer momento, pensó que la carta de Trump publicada en Truth Social era una “noticia falsa”, pero pronto comprendió que la amenaza era real. "La respuesta que recibimos no fue una carta diplomática, sino una publicación en un portal de WhatsApp y en Truth Social", criticó.
Lula también hizo hincapié en que las alegaciones de prácticas comerciales desleales por parte de Brasil son infundadas, argumentando que Estados Unidos ha acumulado, en más de 15 años, un robusto superávit comercial de 410 mil millones de dólares. En una presentación anterior, Lula había afirmado que Trump estaba "muy mal informado", hasta el punto en que "parece que ni siquiera sabía que Estados Unidos tiene un superávit".
En el contexto actual de tensiones comerciales, Lula reafirmó su compromiso por el diálogo y la negociación, señalando que en una negociación, cada parte debe ceder algo para llegar a un consenso. Este enfoque muestra la disposición de Brasil para encontrar soluciones constructivas y mantener relaciones diplomáticas adecuadas, mientras se defiende su soberanía económica frente a presiones externas.