Macron pareció mantener la calma e indicó a sus guardias: «Si [el atacante] tiene algo que decirme, déjenlo que venga». Y añadió: «Más tarde iré a verlo, vayan por él».
Antes de la visita, el presidente prometió exenciones tributarias para locales gastronómicos que trabajen con tarjetas bancarias, mientras que varios de los participantes del evento le expresaron su gratitud por las medidas de ayuda económica por la pandemia.
No es la primera vez que Emmanuel Macron es blanco de este tipo de ataques. En 2016 y 2017, cuando aún estaba en campaña presidencial, fue sorprendido de igual forma en la comuna de Montreuil y en París, respectivamente.
Asimismo, en junio de este año un hombre lo abofeteó durante una visita al departamento de Drome.