¿Cuál fue la gota que derramó el vaso?
Manini salió en defensa de militares retirados vinculados a la violación de los derechos humanos. En ese sentido, dijo que “la Justicia uruguaya en muchas oportunidades se apartó de los más elementales principios del derecho, no dando garantías a los acusados”. “En definitiva, aplicó una suerte de derecho para el enemigo”, afirmó. También sostuvo que “el militar que es citado como indagado por la Justicia muchas veces es considerado culpable aun antes de ser juzgado, no tiene las garantías del debido proceso y es condenado con base en conjeturas o convicciones inadmisibles, sin pruebas fehacientes y, en muchos casos, fraguadas o inventadas.”
Además, dijo que “no ha habido juicios imparciales cuando los acusados fueron militares”. A su vez, manifestó que “muchos de los imputados han sido condenados sin pruebas y sin las garantías del debido proceso”.
El antecedente
Manini Ríos criticó fuertemente, el 18 de mayo de 2017, el proyecto de reforma de la caja militar que preparaba el Poder Ejecutivo para enviar al Parlamento. En el acto de un nuevo aniversario del Ejército, el entonces jerarca castrense aprovechó para sostener ante las máximas autoridades nacionales que existían “falsedades” y “tergiversaciones malintencionadas” entre quienes promovían la iniciativa. Estos, entre otros asuntos, argumentaban que existían jubilaciones de privilegio en el área militar, en el marco de la situación general que atraviesan los pasivos.
Entonces, Manini Ríos ironizó: “Los 15.000 hombres y mujeres que integran el Ejército Nacional son unos verdaderos privilegiados. Tuvieron el privilegio de evacuar la madrugada de un 23 de diciembre a miles de vecinos de la ciudad de Artigas, sorprendidos por la creciente más grande de su historia. Tienen el privilegio de estar a toda hora los 365 días del año al servicio de la sociedad de la que provienen y no reclaman por ello compensación ni trato especial alguno”.
Pero Manini Ríos fue a más y redobló la apuesta. Acusó al ministro de Trabajo y Seguridad Social, Ernesto Murro, de no actuar con honestidad respecto a los números de las jubilaciones militares. Asimismo, dijo que el secretario de Estado estaba “mal informado”. Tras estas manifestaciones, el Poder Ejecutivo le impuso 30 días de arresto a rigor por formular “comentarios políticos”, lo cual tiene prohibido.
Vázquez dijo entonces que la sanción fue a causa de “múltiples situaciones que merecieron en su momento algún tipo de apercibimiento y que coliden con reglamentaciones, algunas, y con artículos constitucionales, otras”.
También Manini Ríos tuvo cuestionamientos a la ley orgánica militar.
Esta suma de posiciones fuera de las reglas de juego habituales que rigen entre los mandos militares y el resto de los poderes del Estado determinó la decisión del presidente de la República. Esa actitud tuvo el total respaldo del FA y algunos sectores de la oposición, en el entendido que implicó una auténtica y fuerte defensa de las instituciones democráticas.
¿Quien es Manini Ríos?
Tiene 59 años. Es integrante de la logia de los Tenientes de Artigas, la más conservadora y nacionalista dentro del ámbito castrense. Tiene antecedentes militares de carácter político. Su abuelo fue ministro de José Batlle y Ordóñez y canciller de José Serrato. En tanto, su tío Carlos fue jerarca de los gobiernos de Óscar Gestido y Jorge Pacheco Areco. También fue titular del Ministerio del Interior en el primer gobierno del colorado Julio María Sanguinetti. En tanto, su esposa Irene Moreira es edila en Artigas por el sector Todos del Partido Nacional. Manini Ríos asumió como comandante en jefe del Ejército en 2015, cuando aún gobernaba José Mujica y Vázquez era el presidente electo. El ministro de Defensa era Eleuterio Fernández Huidobro.
El sucesor
El nuevo comandante en jefe del Ejército es el general José González Spalatto. Hasta el momento se desempeñó como encargado de la División III del Ejército, asentado en el departamento de Tacuarembó. Fue director, también, de la Escuela Militar.