De acuerdo al informe de «No toque nada» el nombramiento «causó extrañeza ya que no se trataba de un cargo político de confianza» y que además, por primera vez, el cargo no iba a ser ocupado como hasta el momento se hacía por el profesor grado V con más mérito académico, condición que sí ocupaba la Dra. Milka Bengochea desde el año 2015.
El nombramiento que se había realizado de la Dra. Castro rompía con una tradición de muchos años, donde en la definición de su director, se incluía siempre el consenso con la Universidad de la República y su carácter de técnico de elevado prestigio en el área.
El nombramiento realizado en el mes de marzo, rompió esa tradición y generó malestar en la Universidad de la República
La Dr. Ana Castro, una técnica con 20 años de trabajo en el Instituto, queda a partir de la nueva ratificación de Bengochea, como subdirectora del instituto, de acuerdo a decreto del poder Ejecutivo de fecha 21 de mayo.