Agrega que frente a la sede del Instituto en Melo, se leyó una proclama que, entre otras cosas, señala que «los colonos y aspirantes, nos vemos en la obligación de reclamar para el interior rural lo que es del sector rural».
«No dejamos de reconocer las necesidades de otros ciudadanos que también tienen carencias», agrega.
Y reclama que el gobierno «debe cortar de raíz el éxodo de personas y productores del campo a la ciudad y empezar por ahí el gran freno a los crecimientos continuos de los asentamientos».
«Reclamamos el no recorte de los recursos que son del Instituto Nacional de Colonización como primer medida de control, y exhortamos a que se revise y estudie realmente los perjuicios que genera el recorte (…)», sostiene.
Afirman que no se pueden «perder a los pocos paisanos que aún quedan en el medio rural, no podemos cerrar más ni una escuela rural, y por lo contrario debemos afincar gente en el campo y empezar a reabrir escuelas rurales y desde ahí ver que el proceso de los asentamientos en las zonas urbanas están siendo controlados».