La Liga, que recién comenzaría a funcionar en 2024, fue impulsada por los clubes que perdieron peso en la AUF tras la intervención de la FIFA en 2018 y la posterior instauración del Congreso -en sustitución de la asamblea de clubes- donde se le otorgó voto a OFI, el fútbol femenino, el futsal, el fútbol playa y los futbolistas, entrenadores y árbitros.
A partir de ahora, comenzará un proceso de negociación entre los clubes impulsores y el Consejo Ejecutivo de la AUF.
Algunos clubes entienden que la instauración de la competición, los habilita a negociar directamente los derechos de televisación de los partidos con la empresa Tenfield.
Sin embargo, si la AUF no reconociera la competición y no la incluyera dentro de su ámbito, los finales de la Lufpro no podrían clasificar a ningún torneo internacional, ya que la Conmebol no admite competiciones por fuera de asociación de fútbol de cada país afiliadas a esta.