Lanzilotta explicó que el resultado fiscal estructural ajusta las cifras fiscales por el ciclo económico, corrigiendo ingresos y gastos asociados a un crecimiento económico fluctuante. Además, “excluye los ingresos o gastos no recurrentes que distorsionan la comparación interanual”, resaltó.
En cuanto al endeudamiento neto, el gobierno cumplió con el tope sin recurrir a cláusulas de salvaguarda. El endeudamiento de 2025 se ubicó en 3.079 millones de dólares, por debajo del límite legal de 3.450 millones. Asimismo, el ratio de deuda neta del Gobierno Central bajó del 58,0% al 56,5% del PIB, consolidándose por debajo del ancla de mediano plazo.
El subsecretario Vallcorba subrayó que "se mantienen las metas fiscales definidas en el Presupuesto Nacional para el período 2026-2029", estableciendo un déficit de -4,0% del PIB para 2026, -3,5% para 2027, -3,0% en 2028 y -2,6% para 2029.
Entre las proyecciones, el MEF mantiene un crecimiento estimado del 2,2% para 2026, alineándose con las perspectivas formuladas en la ley de presupuesto. Vallcorba destacó que el Banco Central de Uruguay (BCU) también confirma estas expectativas, revelando que los analistas mantienen sus proyecciones de crecimiento en los mismos niveles previstos en agosto de 2025.
El ministro Oddone valoró el fortalecimiento de la institucionalidad fiscal y el cumplimiento de las metas fiscales para 2025, destacando el compromiso del gobierno para garantizar la estabilidad y sostenibilidad de las finanzas públicas de Uruguay en el futuro.