Minutos después de la victoria por penales frente a Francia en la final en el estadio Lusail, que terminó 3-3, el rosarino de 35 años dijo estar “deseando volver a Argentina para festejar en el país y ver la locura que hay allá”.
“Hemos sufrido mucho, pero no se puede pedir más. El fútbol es un deporte loco. Ganar el Mundial es el sueño de todo niño. Esto es para el pueblo argentino. Se hizo rogar, pero es lo más bello que hay”, añadió el autor del primer y el tercer tanto argentino en el último partido de la Copa del Mundo.
“Quería terminar mi carrera con esto y no puedo pedir más. Prácticamente acabar mi carrera así es impresionante. He ganado la Copa América, el Mundial y ha llegado casi al final. Me encanta el fútbol y estar en este grupo, vivir partidos como campeón del mundo”, concluyó.
Argentina obtuvo este domingo en Qatar su tercera estrella. La albiceleste ganó los Mundiales de 1978 en su propia tierra, en México en 1986 y ahora en Qatar 2022. Además la albiceleste fue finalista en Uruguay 1930 y en Brasil 2014.