“No tuve suerte, sigue siendo obligatorio y el que no va a votar tiene que pagar una multa. Se eligieron las autoridades de la Universidad de la República y todos los egresados tuvieron que ir a votar. ¿Qué vinculación tienen con la Universidad? Muy poca o ninguna. Simplemente haber sido exalumnos. No tiene mucho sentido votar para quién va a gobernar esa institución”, sentenció el jerarca.
El voto es obligatorio y en caso de no sufragar se deberá justificar o pagar una multa, tal y como sucede con las elecciones nacionales.
Quienes deben votar son afiliados pasivos, activos y empresas contribuyentes. Los únicos que están exceptuados son las personas con 75 años de edad o más y los que -sin importar su edad- sean titulares de prestaciones por incapacidad servidas por el BPS.
Los jubilados, pensionistas y los trabajadores que no voten tendrán una multa de $1.200. Las empresas recibirán una sanción de 6, 12 o 20 UR, según la cantidad de trabajadores dependientes, sin importar su naturaleza jurídica.
En esta ocasión, se eligen los representantes de los pasivos, activos y empresas, en el directorio del BPS.