El consejero informó que asistió a un “berrinche” del ministro ya que tuvo que desdecirse de lo dicho al semanario, mientras leyó un expediente – que es del 2015 – con cifras de “inconsistencias entre la cantidad de menús que tenía alguna escuela (…) y las asistencias”.
“Ese expediente es de Primaria. Ese es un control que hace Primaria y que tiene que ver con el funcionamiento de los comedores que a veces cuesta entender desde afuera. Si usted tiene que resolver la comida de 300 niños de una escuela, usted tiene en el mes 300 menús por 20 días, es decir que tiene 6 mil menús. Si usted piensa en cuánto va a cocinar para cada día, usted tiene que cocinar para la asistencia media en ese momento del año. Ahora, el niño puede ir o no. Las asistencias varían mes a mes. En invierno hay más inasistencias”, aclaró Caggiani.
Para el consejero de Primaria, lo que leyó da Silveira es la diferencia entre las asistencias de los niños y la cantidad de menús que se pidieron. “Eso es un expediente de Primaria que advertía que había que ajustar esas diferencias entre lo que es el requerimiento del programa de alimentación escolar y lo que es la asistencia de los niños” acotó.
“Tenemos a todo el sistema cuestionado porque un ministro de educación que no entiende cómo funciona una escuela, leyó un expediente y no entendió la diferencia entre planificar el almuerzo del otro día y pasar la lista al otro día”, añadió.