Andrade repitió algo que viene diciendo desde hace mucho: que Uruguay ha tenido en los últimos años los mejores indicadores de su historia, pero que la riqueza sigue estando concentrada en el 1% de la población, y en ese punto considera que en la renta empresarial no puede pagar lo mismo el pequeño comerciante, industrial, etcétera, que el grande.
El precandidato reconoció que el déficit fiscal es alto y que el programa colocará el tema de la vivienda y la atención a la infancia: «El tema de la vivienda nos ayuda en otro eje que es central: que haya más trabajo, que es lo principal. Uno puede pensar que pasen dos cosas, una lluvia de inversiones y que el precio de los comodities se catapulte». Opinó que si se diera ese escenario sería ideal, pero si no, «el Estado tiene que participar en la economía para apalancarla para que haya desarrollo económico», sostuvo, y afirmó que está seguro que el apoyo político del MPP lo tiene, separando ese tipo de sostén con lo que es el apoyo electoral. Pero dejó claro que lo que le interesaba era lo primero.
Mario Bergara, por su parte, dijo que «el sistema tributario que emergió de la reforma tributaria no es rígido, no se congeló en el tiempo, de hecho tuvo muchas variantes en todos estos años y creo que lo que está planteado en el borrador de programa tiene las características de ser cosas de variantes marginales en el sentido de la recaudación o de la carga tributaria. Todas estas modificaciones que se han hecho en todos estos años en el terreno tributario, no han modificado el esqueleto que sigue vigente, tanto del objetivo como de la reestructuración del sistema tributario. Por lo tanto, estamos abiertos a discutir, sobre todo lo que pueda tener un sentido de equidad», aseguró, a la vez que agregó: «Entendemos que es difícil pensar en cambios drásticos en la carga tributaria», indicó.