se resolvió no considerar a la grasa láctea como “exceso de grasa” debido a tiene efectos benéficos y subir los límites inferiores de azúcar para bebidas y mermeladas, además de los de sodio para los panes
Para definir los límites de azúcar, sal y grasas saludables el Ministerio de Salud Pública se ha basado en patrones internacionales sobre perfiles de nutrientes estipulados por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Así, en la primera etapa de implementación de este sistema, se estableció el tipo de sistema que se adoptará para advertir al consumidor, basándose en el modelo chileno, el cual ha presentado buenos resultados de cara al cambio de hábitos de la población. Así, la Escuela de diseño de la Universidad de la República ideó un rótulo que se imprimirá en blanco y negro en el que en función del contenido del producto indicará “exceso grasas”, “exceso azúcares”, “exceso sodio”o “exceso grasas saturadas”, según corresponda. “La OPS aconsejó que no tenga color dado que las etiquetas, de por sí, ya tienen mucho color”, señaló Bove, según informó la Secretaría de Comunicación de Presidencia. Este proyecto fue sometido a un proceso de consulta pública por el que llegaron multitud de valoraciones favorables por parte de organizaciones internacionales. Sin embargo, la mayoría de críticas procedieron de a industria. Atendiendo a ellas, se resolvió no considerar a la grasa láctea como “exceso de grasa” debido a tiene efectos benéficos y subir los límites inferiores de azúcar para bebidas y mermeladas, además de los de sodio para los panes.