Sobre la campaña por el referéndum, valoró que hubo «mucho ruido y pocas nueces». «Me preocupa lo que viene después, tengo el vicio de los viejos, miro un tiempo en el que yo no voy a vivir», comentó.
Como en otras oportunidades, el exmandatario planteó que no estamos ante una «época de cambio, sino (ante) un cambio de época». «Se nos viene encima el mundo del conocimiento. Hay que gastar una fortuna en la cabeza de los gurises porque, si no, van a quedar para lavar pisos», explicó.
Y advirtió: «El mundo se va a dividir en dos categorías, el mundo desarrollado, dueño de la inteligencia, y los otros que estamos para servir».
Consultado sobre si la LUC le hizo mal a la ciudadanía, Mujica respondió que la norma «rompe una tradición» y eso «es peligroso». «El Uruguay es un país sin cambios bruscos, bastante estable y eso le ha generado prestigio. El sistema de la ley de urgente consideración arrancó en 1967 y se usó unas cuantas veces, pero para cosas realmente urgentes», dijo.