La publicación recuerda que el expresidente desde muy joven se involucró activamente en la militancia social y política, y que fue detenido y enviado a la cárcel por más de una década durante la dictadura cívico militar que gobernó de facto nuestro país entre 1973 y 1985.
«Con el restablecimiento de la democracia en su país, en el año 1985, recuperó la libertad, se reincorporó a la actividad política y retomó su participación militante, trabajando por la construcción de mayorías que pudieran llegar al gobierno por vías democráticas para mejorar la vida del pueblo uruguayo», se destaca.
Luego se puntualiza que «como Presidente puso como prioridad de su gestión la lucha contra la indigencia y la pobreza y promulgó las leyes de legalización del aborto y de matrimonio igualitario. Asimismo, reconoció públicamente la responsabilidad del Estado uruguayo en las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, un gesto de innegable relevancia para la fortaleza ética de la República».
«Que “Pepe” Mujica siempre fue fiel a sus valores y creencias, tanto en el ámbito privado como en la función pública, y se destacó por su fortaleza, su autoridad moral y su decencia. El 20 de octubre de 2020 renunció a su banca, pero siguió viviendo bajo los mismos valores que lo guiaron toda su vida», y «su vocación, honestidad, solidaridad, amplitud para la reflexión y compromiso para sostener los consensos y por su labor a favor de la libertad, los derechos humanos, la justicia social, el desarrollo y la movilidad social de los sectores vulnerables representa un ejemplo para las nuevas generaciones que quieran consagrarse a la vida pública».
La alta distintinción «enorgullece a nuestro país y a toda Latinoamérica por cuya unidad siempre luchó y donde su figura es admirada y respetada», sintetiza la publicación.