Pérez sostuvo que hay dos realidades que de alguna manera explican el origen de la violencia en Ecuador. “En primer lugar el abandono del Estado. Desde el gobierno de Lenin Moreno comenzó un achicamiento del Estado en todos sus aspectos que hizo que, por ejemplo, no haya presupuesto para el control de las cárceles, se haya cerrado la escuela de capacitación para guardias. O sea que el achicamiento explica algunos aspectos de este problema”.
En segundo lugar “hay que tener en cuenta que el narcotráfico es un negocio muy provechoso para algunos sectores financieros y empresariales”.
Sostuvo que el tráfico de drogas genera una importante actividad de lavado de dinero que es aprovechada por actores del sistema financiero. “En 2023 se calcula que el lavado de dinero alcanzó a los 8.000 millones de dólares”.
Para Pérez “la militarización del país quizás tenga algún efecto psicológico muy puntual. Es una posibilidad, pero no es la solución”.
Tras considerar algunas similitudes con “lo que pasó en Colombia y todavía pasa en México”, recordó que el principal asesor de los gobiernos de esos países en este tema “fue y sigue siendo la Embajada de Estados Unidos”.
“En Ecuador es igual. Este miércoles la primera visita que recibió el presidente Noboa fue la del embajador de los Estados Unidos”, destacó.