“Ya no estamos colonizados. Somos independientes. Y queremos que nos traten con el respeto de los países independientes que tienen cosas que vender. Y las cosas que tenemos para vender tienen un precio. Lo que queremos es cierto equilibrio. Si no hay acuerdo, al menos quedará claro quién tiene la culpa de que no haya acuerdo”, agregó el presidente brasileño, que manifestó que seguirá habiendo reuniones para intentar viabilizar el acuerdo entre los bloques.
Aprobado en 2019, después de 20 años de negociaciones, el acuerdo entre el Mercosur y la Unión Europea para entrar en vigor debe ser ratificado por los parlamentos de todos los países de ambos bloques.
La negociación entre los bloques involucra a 31 países –los 27 europeos y los cuatro del Mercosur– y aborda temas arancelarios y regulatorios, como servicios, compras públicas, facilitación del comercio, barreras técnicas, medidas sanitarias y fitosanitarias y propiedad intelectual.
Todavía queda por ver qué sucederá con la posición que adoptará Argentina sobre el acuerdo y más en general sobre el Mercosur, porque el mandatario electo Javier Milei, quien asumirá la presidencia el 10 de diciembre, en más de una ocasión manifestó su intención de retirar al país del bloque.