El jueves pasado, en medio de la corrida financiera, el Presidente mantuvo una larga conversación vía zoom con Lula, en la que acordaron esta visita relámpago que servirá como muestra de apoyo político de la principal potencia regional al país en momentos de turbulencias. El brasileño mantiene un excelente vínculo personal y político con Alberto, que lo visitó cuando estaba preso en la cárcel de Curitiba.
Durante los gobiernos de Michel Temer y Jair Bolsonaro Brasil dejó de financiar sus exportaciones y mecanismos de compensación con Argentina, lo cual permitió el avance de China como principal vendedor de los argentinos.
En enero, Lula cumplió con la tradición de vecino de viajar a Argentina en su primera salida al exterior y firmó con Alberto el impulso a una serie de acuerdos. Uno de ellos establecía la “profundización de la relación bilateral con instrumentos que aumenten y faciliten el comercio sin obstáculos, a través de la ampliación del uso del sistema de moneda local (SML)”. Es el que resolvieron acelerar para anunciar este martes en el Palacio del Planalto.