Las comisiones republicanas alegan que Hunter Biden -el hijo del mandatario- se habría aprovechado de los puestos de su padre para sellar acuerdos comerciales con entidades extranjeras.
"Testigos presenciales declararon que el presidente se unió en múltiples llamadas telefónicas y tuvo múltiples interacciones, cenas que resultaron en coches y millones de dólares en sus hijos y socios de negocios de su hijo", aseguró el líder republicano.
McCarthy, resaltó que no tomó esta decisión "a la ligera", y que estos hechos "deberían preocupar a todos los estadounidenses".
De igual manera, los legisladores republicanos todavía tienen que dar "pruebas directas" de que Biden se benefició de los negocios de su hijo en el extranjero, según desatacó la cadena estadounidense CBS News. Biden, por otro lado, ha negado su implicación en las actividades comerciales de si hijo Hunter.
La respuesta de la Casa Blanca
Por su parte, la Casa Blanca calificó a la investigación de destitución contra Biden de "política extrema de la peor".
"Los republicanos de la Cámara de Representantes han estado investigando al presidente durante nueve meses y no han encontrado evidencia de irregularidades (...) Política extrema de la peor", indicó el portavoz de supervisión e investigación de la Casa Blanca, Ian Sams, en un comunicado difundido en la red social X.