"Argentina no admite ni admitirá ataques contra su soberanía. Cada expediente que se abre es una continuación de esa convicción: las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos e insulares correspondientes son de todos los argentinos, y nadie podrá disponer de sus recursos sin la autorización de nuestro país", añade la nota.
La semana pasada, el presidente, Javier Milei, anunció que el país comenzaría a sancionar a empresas que participen en proyectos de extracción de petróleo en las Malvinas, así como sus accionistas y proveedores.
Sanciones a empresas
El lunes, el Gobierno argentino anunció una denuncia penal contra la petrolera israelí Navitas y sus directivos, así como contra JHI Associates, Inc., con sede en Canadá, y su accionista Eco (Atlantic) Oil & Gas Ltd, por operar en una zona cercana a las islas Malvinas, cuya soberanía está en disputa con el Reino Unido.
La israelí Navitas Petroleum y la británica Rockhopper Exploration desarrollan el yacimiento offshore Sea Lion, a unos 220 kilómetros al norte de las islas Malvinas y a aproximadamente 240 kilómetros de Puerto Argentino.
Una base naval
Mieli también anunció la construcción de una Base Naval en Tierra del Fuego, y el lunes la Oficina del Presidente informó que se instruyó al ministro de Economía, Luis Caputo, a que se priorice en el presupuesto para 2027 su desarrollo.
"El Estado argentino reafirma su compromiso de agotar todas las instancias administrativas, diplomáticas y jurídicas a su alcance para que quienes vulneran nuestra soberanía respondan por ello", concluyó la Oficina del Presidente.
Argentina reclama la soberanía sobre las Islas Malvinas, bajo administración británica desde 1833, y considera al archipiélago parte integrante de su territorio.
(Sputnik)