Un poco antes, en una conversación con su hermanastra, Carrizo se había quejado del accionar de Fernando Sabag Montiel y Brenda Uliarte.
“Esto estaba planificado para dentro de una semana, (Sabag Montiel) hizo todo mal. Es un pelotudo”, decía, al tiempo que aseguraba que los integrantes de su grupo estaban “decididos a matar a la puta esa”, en alusión a la vicemandataria.
En entrevistas a programas de televisión de Argentina, realizadas antes de ser detenido, Carrizo se presentaba como el dueño del negocio de venta de algodones de azúcar, en la que trabajan varios miembros de su grupo.
Según informó el diario argentino Página/12, la conversación en la que expresó su intención de matar al “jefe de la Cámpora” fue mantenida con un contacto que figura en su celular como Jony White.