En el audio, Saquicela cuestiona por qué se dictó prisión preventiva para algunos acusados si la jueza Camacho no había ordenado tal medida y argumenta que, en ese caso, deberían haber sido liberados de inmediato. Este cuestionamiento arroja serias dudas sobre la consistencia del proceso.
El caso "Sobornos", que más tarde se denominó "Bochornos" por los críticos de Alianza País, fue comparado con casos de corrupción como el Lava Jato en Brasil y la causa Cuadernos en Argentina. Se señaló la implantación de evidencia, como la redacción de un cuaderno por parte de una de las delatoras durante su detención, así como la falta de pruebas concretas en algunas acusaciones.
A pesar de estas preocupaciones iniciales expresadas por Saquicela, casi dos años después, ratificó la actuación del Poder Judicial en el caso y respaldó la sentencia contra Correa. Esto ha generado preguntas sobre la coherencia del proceso y si se ajustó a los principios legales.
Expertos en derecho penal han sugerido que este audio podría ser un hecho sobreviniente que permita un recurso de revisión de todo el caso "Sobornos". La filtración del audio también destaca las preocupaciones sobre el lawfare y la politización de la justicia en Ecuador.
La historia de Rafael Correa se suma a la de otros líderes progresistas en América Latina que han denunciado persecución judicial y lawfare en sus países. Correa ha sostenido que las acusaciones en su contra son parte de un esfuerzo para proscribirlo y evitar su regreso a Ecuador.
Este audio filtrado plantea preguntas importantes sobre la integridad del proceso judicial en el caso y destaca la necesidad de una revisión exhaustiva de las pruebas y las decisiones tomadas en su contra. La justicia ecuatoriana enfrenta un desafío crucial para garantizar la transparencia y la imparcialidad en este caso.
Fuente: Con información de Página/12